• CIANE

Culto a los excesos

Con la llegada de la crisis de salud llamada COVID19, que el “ojo” del huracán se ha establecido en México y siendo honestos en comparación del comportamiento con otros países, nosotros vamos muy aparte y bastante mal.




En estos cuatro meses hemos aprendido muchas cosas:

El lavado de manos y el distanciamiento social son estrategias eficientes para prevenir el contagio.

No es una enfermedad de viejos

El uso de cubrebocas disminuye hasta el 82% del contagio.

La obesidad, diabetes e hipertensión son morbilidades que al presentarse contagio por covid19 provocan complicaciones graves.



Mi hermana es enfermera quirúrgica y hace unos días me platicó que había fallecido un compañero de ella. Platicamos de lo triste, del riesgo de ser personal hospitalario y de otros compañeros que se han contagiado.


A las cuantas horas después me envió una fotografía del compañero, un hombre con una circunferencia de cintura para alarmarse, con una obesidad obvia de compromiso metabólico y una inflamación celular muy probable. Las fotografías eran de celebración de su cumpleaños, dos pasteles, uno de ellos con decoración de una lata de cerveza, todos sonriendo en complicidad por la gracia del pastel.


No pretendo ni estoy culpando a nadie de su propia muerte, la pandemia era inesperada y nunca relacionamos enfermedades metabólicas con virus letales. Covid es un volado, el virus se comporta diferente, pero también es un llamado. Las cifras están ahí es real personas con obesidad, diabetes e hipertensión son los más afectados por complicaciones graves y quienes forman parte de las cifras de mortalidad.


Y comencé a reflexionar acerca de cómo hemos contribuido a la cultura de que más siempre es mejor. Tener más, beber más, comer más, es mejor que los paquetes traigan más de alguna cosa, y esto es obvio que es influencia del marketing, de la industria de consumo y de políticas en salud pública deficientes e indiferentes a lo que el país enfrenta, porque hoy es COVID19 que está complicando a los pacientes con esas enfermedades pero esos pacientes en cinco, diez o quince años son candidatos desde ahora a complicaciones mayores por sus mismas enfermedades como enfermedad renal, infarto al miocardio, pérdida de la vista, aneurismas y sobre todo una calidad de salud y vida pobre, costándole a la familia y también al país.




Se nos adelantó este Virus para hacernos ver que no estamos preparados para que en 2030 nos sobrepase la cantidad de personas con diagnóstico de diabetes y atendamos sus complicaciones. Así estarán los hospitales y el personal de salud sin descanso porque como hemos visto que esas enfermedades que parecen inofensivas (porque se aprende a vivir con el malestar), ya que no hemos hecho conciencia de los efectos del tejido adiposo en exceso no solo es un tema físico (estoy en contra de la gordofobia), que el comer saludable, hacer ejercicio y mantener una vida en equilibrio entre el disfrute y la salud es una necesidad y que previene de necesitar metformina y a largo plazo insulina.




Comencemos ya a cuidarnos a ser más equilibrados, la vida misma nos pidió que paremos y que nos “guardemos” para poder continuar después viviendo, pero no podemos ser iguales que antes, nos lo está exigiendo, esa forma de vivir es un riesgo latente. Cuida y celebra tu salud y cuerpo no por su belleza sino por lo que hace por ti y por los demás. No significa restricciones, dietas estrictas y dejar de disfrutar la vida, sino que hacerlo de una forma medida, con amor por nosotros mismos en agradecimiento. El culto a los excesos nos enferma mental, emocional y físicamente.

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