• CIANE

La nueva normalidad y la preocupación de no tener el control.


Como la sociedad diversa que somos la reacción hacia las decisiones públicas de la reactivación económica son muy diferentes. Hay un grupo de personas que ya no puede esperar más para terminar cuarentena, otras que por necesidad tienen urgencia de reabrir sus negocios, otros de convivir, pero una parte también están experimentando una sensación de inseguridad a cerca del riesgo latente al reinsertarse a sus labores, porque en comparación a otros países y comportamiento de la pandemia, México está aún lejos de tener en control el contagio. Por otra parte, la situación económica del país nos presiona porque existe un gran parte de la población que está atravesando inseguridad alimentaria al no contar con recursos para adquirir alimentos y productos de primera necesidad.


Hoy quiero dedicar este blog a aquellas personas que han sido responsables en respetar la cuarentena y contribuir de esa forma. Primero que nada, muchas gracias por tomar en serio su vida y la de los demás, y segundo te comprendo si posiblemente estés experimentando sensaciones de inseguridad y sentirte en riesgo.

Hablaré un poco desde mi experiencia. Durante más de estos 80 días he pasado por diferentes momentos. Primero una sensación de vacaciones, tal vez las dos primeras semanas, luego un golpe de realidad por el encierro, este fue un fin de semana después de la noticia que todo mayo también continuaría la cuarentena, no es que yo sea una persona que salga mucho, pero si soy sociable y aunque puedo pasar periodos largos sin tener una convivencia, que esto sea por imposición (muy necesaria) me hizo sentir atrapada. Luego llegó la adaptación la cual noté ya días después y hasta la fecha continua. Pero desde hace dos semanas tengo una incomodidad, desde que anunciaron el método de semáforo para la reactivación.



Durante este período he dedicado tiempo a mejorar aspectos de mi salud que había descuidado, por lo tanto, mi salud ha sido prioridad. Por lo que esta nueva normalidad

y retomar labores me incomoda, porque hasta ahora mi normalidad ha sido resguardar mi salud y proteger con esto también a los demás. Siento mucha desconfianza de exponerme y convivir con personas sin conocer las decisiones que toman respecto a la sana distancia, quedarse en casa y las medidas de seguridad e higiene en su día a día.



Entonces reflexionando y auto observándome encuentro la necesidad de una readaptación a lo que ahora toca.


Primero reconocer que me he cuidado, he procurado mi autocuidado y adaptar a mi regreso a la nueva normalidad mis hábitos de salud. Mi salud seguirá siendo una prioridad.



En relación con reuniones de trabajo y acudir a la oficina, respetaré los protocolos de las autoridades o y no me expondré a situaciones que me causen preocupación.

En cuestión de reuniones y convivio social, he podido observar que amigos y amigas han tenido cuidados y consideraré comenzar a convivir, porque aunque me sienta a salvo y tranquila los seres humanos necesitamos esa cercanía y la energía de la gente con la que sabemos reírnos y disfrutar.

Y también quiero estar consciente de manejar el estrés que esta novedad puede generar y afectarme emocionalmente e impactar en mi salud.


Quiero invitarte a observarte, a reconocer tus logros en el autocuidado, desde respetar una cuarentena, hasta ahora terminar una clase de igtv de yoga, por ejemplo, o de salir a caminar y aumentar tu actividad física o eliminar ciertas bebidas poco saludables o disminuir su consumo. Reconoce esos pequeños cambios porque las sumas de ellos tienen impacto y te hacen una mejor versión en comparación con hace 50, 40 o 10 días.



Es momento de reforzar esos hábitos que científicamente sabemos que modulan todas tus células incluido el sistema inmune y lo "refuerzan" hablando coloquialmente. Sistema inmune que nos protegería en caso de contraer el virus, disminuyendo los estragos de las posibles complicaciones. Pero la clave de esto es hacerlo desde el autoconocimiento, con objetivos amigables y con información valiosa y confiable.

En el caso que aun sientas que te falta mucho en este camino de la salud, comienza con algo, elige con qué, no importa prácticamente cual sea tu primer objetivo, lo importante es que comiences y te comprometas poco a poco contigo mismo. Porque si comienzas hoy, ya estás más saludable que ayer.



Esta semana he leído muchas publicaciones que la alimentación se está jugando un momento muy importante y es una de los factores ambientes que podemos tener en control.


Ahora le estamos poniendo ese reflector, pero esta importancia que los científicos, divulgadores y consensos están alertando, toma relevancia hoy, pero es importante siempre con COVID sin COVID.


Si la tragedia económica, social y de salud que COVID19 nos ha dejado sirve para replantearnos a cerca de las decisiones que día a día tomamos sobre nuestra salud que incluye que comemos, cuanto nos movemos, el descanso adecuado, consumo de alcohol y tabaco, entonces la lucha de un sistema de salud que lo está dando todo, tendrá un sentido real. No podemos regresar a la nueva normalidad siendo los de antes y no me refiero a cambios absolutos, los pequeños cambios y nuevas decisiones con un enfoque saludable también son cambios y también son dignos.


Recuerda sana distancia, uso de crubebocas, lavado de manos frecuente o gel antibacterial y sanitización de superficies.

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